En un acto sin precedentes en la Historia de Colombia, a menos de cinco meses del período parlamentario 2014 – 2018, el Consejo de Estado decretó la nulidad de la elección de tres congresistas, ordenando que sus curules fueran entregadas al Partido MIRA, al comprobar que hubo problemas técnicos con los tarjetones, que convirtieron en nulos sus votos.

El Alto Tribunal aseguró que hubo una injusta disminución en la votación, debido al uso de plumones que no eran de secado rápido, lo que ocasionó que al doblar el tarjetón, se produjera una doble marcación.

En Rueda de Prensa la Magistrada Rocío Araújo declaró que: “Los ciudadanos Gloria Stella Díaz, Manuel Antonio Virgüez Piraquive y Carlos Alberto Baena López, deberán recibir la credencial que los acredite como Senadores de la República de Colombia”.

Desde la misma noche del 9 de marzo del 2014, tras perder sus tres curules que tenía en el Senado, el Movimiento MIRA montó una especie de registraduría alterna, para revisar cada uno de los votos que los colombianos depositaron en esa jornada. Cinco meses más tarde, más de mil personas transcribieron los sufragios registrados en las más de 95 mil mesas de votación instaladas y los formularios y actas producidas por las cerca de 1850 comisiones escrutadoras, lo que sirvió de soporte a la demanda de nulidad ante el Consejo de Estado.

El fallo de 368 folios y varios anexos, demostró que en las elecciones de 2014 hubo fraude, mediante la destrucción de material electoral, inconsistencias entre los formularios E14 y E24 y sabotaje al software electoral, sumado a la llamada “mancha espejo”. En el estudio de la demanda, el Consejo de Estado comprobó “diferencias injustificadas” en los votos que aparecían en los formularios E14, presentados por los jurados de las mesas de votación; y los E24, reportados por las comisiones escrutadoras en los días siguientes de la jornada.