En términos de movilidad todos somos usuarios de la vía. Siempre peatones y en muchos casos, conductores de vehículos: Bicicletas, motocicletas y otros automotores. Sin embargo, cuando la persona durante mucho tiempo se identifica sólo con una de estas modalidades, es usual que olvide la perspectiva global de la situación.

En esta materia es preciso considerar de manera primordial a los demás, ser solidarios y practicar sin restricciones, una filosofía de protección al más vulnerable. En efecto, quien conduce un automotor tiene una ventaja física -en términos de peso, dimensiones y resistencia-, en comparación con un motociclista; este a su vez, la tiene sobre el ciclista; quien la posee sobre el peatón.

Por eso, entre mayor sea tal ventaja, mayor debe ser la consideración que su propietario tenga respecto de los demás, en tanto que en la vía, son más vulnerables que él. Así, un conductor de un automóvil, bus, o camión, por ejemplo, sabe que los otros usuarios son más débiles; por lo tanto, en el ejercicio de la conducción, es obligación ser consciente de esa situación para protegerlos.

La discusión resulta relevante, en especial a causa de los incrementos en la tarifa del SOAT que se aplican para este 2018. Si respecto de las motos, por ejemplo, se comparan los costos de los dos últimos años, es decir, los precios vigentes del Seguro entre el 2016 y el 2018, se puede ver con claridad que el porcentaje del incremento ha triplicado, aproximadamente, el Índice de Precios al Consumidor.

Los estudios que justifican la desproporción acuden a la accidentalidad y al mayor número de motociclistas. Además, argumentan un desequilibrio estructural en el diseño del SOAT; sin embargo, sería de mayor provecho que en lugar de elevar los costos asociados a la propiedad y conducción de estos vehículos, el enfoque se orientará hacia la promoción de la cultura, el mejoramiento de la infraestructura y los hábitos de prevención.

En el Partido Político MIRA, además vemos necesario, el establecimiento de una política integral que vincule a los motociclistas y aumente sus garantías, velando por el fortalecimiento de la seguridad y el alivio en los sobrecostos actuales de la actividad.

Además, lo propio será necesario decir y –hacer-, en relación con la protección de ciclistas, y peatones, pues estos tres grupos son en términos generales, los usuarios más vulnerables en las vías.

Columna publicada en el diario impreso:

La filosofía de proteger al más vulnerable