Durante esta semana cerca de dos millones de colombianos que ganan un salario mínimo, $781.242 pesos para este 2018, deben recibir su primera quincena, si acaso su pago no es mensual.

Un empleo que garantiza esta remuneración, además de la prima de servicios y el cubrimiento del sistema de seguridad social, es una ventaja cuando se sabe que hay en Colombia casi tres millones de desempleados, o cifras muy superiores de quienes día a día salen a las calles en procura de algunos recursos en el “trabajo informal”.

Además, es pertinente hacer un reconocimiento a todas aquellas mujeres y hombres que, puestos al frente de sus responsabilidades, administran bien estos recursos, consiguiendo que alcancen para todo y que en sus casas no falte lo necesario. Son personas muy organizadas, disminuyen sus gastos aprovechando descuentos, promociones y rebajas; buscan alternativas para generar ingresos adicionales; son positivos, transmiten alegría y satisfacción.

Aunque las facturas no den espera, usen todos los días el transporte público para ir de la casa al trabajo y regresar; aseguren la alimentación diaria a sus familias; subvencionen los compromisos de sus hijos, o surja algún imprevisto, siempre cumplen a tiempo con sus obligaciones.

De nuestra parte, continuaremos trabajando para facilitar la vida diaria de estos hogares y en general, de todos los que lo necesiten. Acerca de los servicios públicos domiciliarios, por ejemplo, procuraremos que las empresas sólo cobren el consumo a los usuarios, para lo cual persistiremos en la eliminación del Cargo Fijo, y haremos más fuerte la figura de los Vocales de Control.

También, nos opondremos como lo hemos hecho en ocasiones anteriores, a que el esquema actual de subsidios sea desmontado, presente en áreas como el SISBÉN, la salud, o algunos estratos socioeconómicos.

Es un apoyo que cobija a millones de colombianos y que de no estar presente, generaría perjuicios y desequilibrio económico en los hogares.

Además, reafirmamos nuestro compromiso en aras de la protección ciudadana. A los pagos que diariamente hacen las personas en pasajes o parqueadero, o aquellos menos frecuentes como las pensiones o los impuestos, se les debe hacer seguimiento constante, para evitar injusticia e inequidad en su monto y cobro.

Es decir, aportaremos con determinación para que las decisiones que se tomen, reflejen algún alivio al bolsillo de los colombianos. Cada esfuerzo cuenta.

Columna publicada en el diario impreso: